Auré... mon pti blogArticles
PhotosNewsletterSondageStatistiques
Violencia doméstica
La violencia doméstica gay es una "epidemia
invisible"
(Gay Domestic Violence Invisible Epidemic) San Francisco, California, 27 de agosto (Lisa Leff, Associated Press - Traducción al castellano © Enkidu): Incluso después de que sus espinillas se encontraban contusionadas por golpes con pies, su cuero cabelludo ensangrentado por un golpe contra una puerta y su cuello manchado con contusiones en forma de huellas de dedos, Patrick Letellier escuchó por amigos que las lesiones infligidas por su amante no eran nada más que un “juego duro del sexo” (rough "sex play"). En ese entonces, no había ningún refugio para hombres golpeados. Y con frecuencia la policía no estaba inclinada a verse implicada en los conflictos hogareños que implicaban a parejas del mismo-sexo.“Me volví realmente bueno en ocultar cosas y usé pantalones largos así como camisas de manga larga,” dijo Letellier, un periodista de 43 años de edad de San Francisco.
Patrick Letellier en su casa en San Francisco. (AP Foto: Benjamin Sklar Casi 20 años después, al tiempo que los gays y las lesbianas han alcanzado mayor reconocimiento, de igual manera lo ha hecho el lado más oscuro de las relaciones entre personas del mismo género. Después de años de luchar en lo que un proveedor de servicios llamó una “epidemia invisible,” los legisladores y las agencias de gobierno están tomando medidas para abandonar la suposición de que el abuso conyugal (spousal abuse) no ocurre en las parejas que comparten el mismo género.La Legislatura de California está considerando una ley que requiere que los gays y las lesbianas que registren su relación de pareja (register as domestic partners) paguen $23 dólares que serán destinados a programas contra la violencia doméstica específicamente dirigidos a parejas del mismo género. Si la medida es aprobada, como se espera, sería la primera en su tipo en la nación. La cuota propuesta refleja una sobrecarga similar en las licencias de matrimonio en California que financie los refugios para mujeres golpeadas y otros servicios relacionados con la violencia doméstica. La medida también requeriría que el estado entrene a las agencias de aplicación de la ley y del servicio social en relación con la violencia doméstica gay, así como cerciorarse de que los representantes gays sean incluidos en los comités que dispensan los financiamientos relacionados con la violencia doméstica. En el estado de Nueva York, donde las parejas formadas por personas del mismo género no cuentan con un estátus como parejas domésticas (domestic partner) o de unión civil (civil union), los activistas están promoviendo una iniciativa de ley para dedicar dinero a los programas contra la violencia doméstica que sirvan a una clientela gay. También desean que las parejas del mismo género ganen el acceso a las cortes e lo familiar (family courts), que están acostumbradas a ocuparse de los conflictos domésticos, lo que haría más fácil para que los gays golpeados obtengan órdenes de detención contra sus abusadores, dijo Clarence Patton, Director Ejecutivo de la Coalición Nacional de Programas Contra la Violencia (National Coalition of Anti-Violence Programs), con sede en Nueva York.En ausencia de los mandatos del gobierno, una red cada vez mayor de agencias no lucrativas, que se especializan en la violencia doméstica entre personas del mismo género, se han fundado en ciudades como Boston, Columbus, Ohio, Houston, Kansas City y Tucson, Arizona. Mientras tanto, muchos departamentos de policía han comenzado a entrenar a los oficiales para que sepan responder a las víctimas gays o lesbianas. Una investigación realizada en 2003 por la organización Patton en 10 ciudades de Estados Unidos y en Toronto reportó 6,523 casos de violencia doméstica en parejas del mismo género, incluyendo seis homicidios. Eso fue un aumento de 13 por ciento comparado con el año anterior, pero se asume que esta cifra representa una fracción del número real de incidentes. Como muchas víctimas, tomó años para que Letellier reuniese el valor de reconocerse a sí mismo como víctima de violencia doméstica. “No se supone que esto suceda a los hombres - o no sucede a los hombres - continúa siendo el pensamiento sobre el asunto,” dijo él. Matthew Foreman, Director Ejecutivo del grupo National Gay and Lesbian Task Force (Fuerza de Trabajo Nacional Gay y Lesbiana), dice que historias como la de Letellier muestra que la policía y los oficiales del gobierno no están solos en su tendencia a minimizar o a entender mal la violencia doméstica cuando ocurre en relaciones gay. Puesto que muchos hombres gay y mujeres lesbianas no se sienten aceptados por la sociedad, buscar ayuda para un problema por el que pueden estar doblemente avergonzadas es especialmente difícil, dijo él. “Hay un estigma enorme unido a toda la violencia doméstica, pero si eres un hombre gay y deseas hablar sobre esto con los amigos, ellos dirán, “¿por qué no lo golpeaste tu también?” o '¿Cómo resulta que tú no puedes protegerte por tí mismo? “ señaló Foreman. "¿Y puesto que las mujeres siempre son percibidas como víctimas de la violencia doméstica en situaciones heterosexuales, existe un estereotipo de, “¿Cómo podrían dos mujeres vivir en una situación de violencia doméstica?“ Susan Holt, quien dirige el programa contra la violencia doméstica en el The Los Angeles Gay and Lesbian Center (Centro Gay y Lesbiano de Los Ángeles), dijo que el programa proporciona servicios a 400 clientes al mes, incluyendo golpeadores (batterers) y sus víctimas. Con todo, Holt todavía siente que ella está luchando “una epidemia invisible”, al subrayar que el Condado de Los Ángeles tiene 150 programas de prevención del abuso enfocados hacia heterosexuales, comparados a un puñado diseñado para gays y lesbianas por todo el país. Ella recordó un cliente abusado, quien tuvo que participar en un programa de intervención de golpeadores al que le ordenó la Corte porque él era físicamente más grande que su pareja y por lo tanto se asumía que era el agresor. Porque no había un programa para hombres gay cerca de donde él vivía, el cliente fue a un programa para hombres heterosexuales e intentó fingir que su pareja era una mujer. Después de que saliera la verdad a flote, lo siguieron después de la reunión y fue golpeado por dos miembros del grupo. Después de aceptar su propia experiencia y de escribir un libro sobre violencia doméstica gay, Letellier dijo que estaba satisfecho de ver que los funcionarios de California toman el problema con seriedad. Él ha aconsejado a otros sobrevivientes, hombres y mujeres, gay y bugas (straight), y le ha impresionado encontrar cuánto tienen en común. "La violencia doméstica, en cierto nivel, es tan asombrosamente poco original,” afirmó él. “Es tan similar por todas partes, tan dolorosamente igual.” Article ajouté le 2007-12-14 , consulté 173 fois CommentairesLiensRetour aux articles Design css-xhtml by Kulko & krek : kits graphiques |